Visualízate y empieza ya.

Actualizado: 14 de may de 2019

Un emprendedor social es aventado por el “simple” hecho de emprender, por el “simple” hecho de empezar, por el “simple” hecho de convertir esas ganas de hacer un cambio en acciones e impacto tangible a través de sus proyectos.


Todos los días nos topamos con retos, unos más urgentes que otros, más grandes, más fáciles, unos generan más impacto, otros son más emocionales… pero todos tienen algo en común: se tienen que enfrentar, y está en nuestro poder el cómo y cuándo hacerlo, para lograrlo hay que arriesgarnos convencidos de lo que vamos a lograr.


Considero que hay tres puntos clave para enfrentar estos retos, los tres son igual de importantes y lo más interesante de esto es que pueden ser controlados por tu mente, dependen de ti, tu te pones los límites, tú decides hasta dónde llegar.

El primer punto es tener las metas claras, es importantísimo porque es la guía que te va a llevar a donde quieres llegar por eso tiene que ser concreta y estar completamente alineada con eso que mueve tu corazón, que te hace feliz y te apasiona. Responde ¿qué quieres lograr?, después pregúntate ¿por qué? y ¿para qué? hasta que estés seguro de que esa es la verdadera meta que quieres lograr y por favor, escríbela, ya sea en tu agenda, en un post-it que pegues en tu refri, en el celular, donde quieras pero a la mano; es una promesa contigo mismo, escribirlo te compromete, y tenerlo presente todos los días te motiva.


El segundo punto es mantener la mente abierta, hay mil formas de lograr tu meta aunque probablemente tu solo veas pocas opciones. Sé súper receptivo a las opiniones de otros para tener un panorama más allá de lo que tu mente considera, para esto hay que siempre tener en la mente el “¿cómo sí?” cada que escuches la opinión de otros en lugar de bloquearlo en tu mente porque no va por el camino que estás considerando, pregúntate ¿cómo sí puedo integrarlo a mi solución? A veces será fácil, a veces no pero lo importante es que no te cierres para formular una solución más completa y efectiva.


Por último, no te quedes con las ganas de nada… arriésgate, pero arriésgate consciente y seguro de que lo vas a lograr, así ya tienes la mitad del camino recorrido. Para hacerlo se necesita empezar, entonces hazlo, no significa que tienes que lograr tu objetivo ya, sólo que empieces a hacer algo por esa idea que tienes, por más mínimo que sea el paso, lo importante es darlo, porque si no ¿cuándo?. No es fácil, da miedo, seguro en el camino va a haber fracasos, pero ahí está el valor de lo que haces, utiliza ese miedo a tu favor, aprende de los errores e impulsa tus ganas de llegar a la meta.


Sin querer queriendo, los tres puntos se relacionan de cierta manera con el Golden Circle de Simon Sinek (que amo) porque primero tienes que estar seguro del por qué quieres lograr esa meta, luego del cómo lo vas a lograr y por último, del qué vas a hacer para empezar.


Visualízate, no te cierres en el camino y empieza ya.

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